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El Sol y la Piel

Dr. Andrés J. Politi, Dermatólogo, CEMIC (Buenos Aires).
La luz del sol está formada por distintos tipos de radiaciones:
• Las infrarrojas ( que producen la sensación de calor),
• Las de luz visible (que permiten reconocer el color de los objetos),
• Las radiaciones ultravioletas (responsables de los cambios que pueden aparecen en nuestra piel).
Los rayos ultravioletas atraviesan la piel y son capaces de quemarla primero y modificar el código genético de sus células en forma lenta, acumulativa e irreversible, después. Nos damos cuenta del poder del sol cuando nos arde la piel y nos ponemos colorados después de las primeras exposiciones. Años más tarde aparece la sequedad, las manchas, las arrugas y hasta los cánceres de piel.
¿Qué tengo que hacer cuando estoy al sol?
Lo deseable es poder disfrutar de la vida al aire libre evitando la exposición intensa y prolongada al sol.
Las recomendaciones prácticas son:
• No exponerse al sol entre las 11 y las 15 horas (cuando la sombra de mi cuerpo sobre el piso es más corta que mi estatura).
SOMBRA LARGA = POCO RIESGO
SOMBRA CORTA = MUCHO RIESGO
• Recurrir a sombreros de ala ancha que proyecten sombra sobre la cara, anteojos oscuros, camisas con mangas largas, a la sombras de los árboles, etc. Esta forma de protección es muy eficaz, barata y no requiere ser reaplicada.
• Usar en forma habitual cremas protectoras solares cuyo factor de protección solar sea por lo menos 15. Debe aplicarse el mismo producto en toda la piel 15 minutos antes de exponerse al sol y renovarlo cada 2 horas con la piel seca.
• Tener presentes estas recomendaciones especialmente en los meses con R en su nombre (de setiembre a abril).
Tomar sol es beneficioso para los huesos (prevención de osteoporosis). ¿Cómo debo hacerlo?
Una exposición mínima y habitual al sol es suficiente para que el organismo forme cantidades suficientes de vitamina D, necesarias para evitar la osteoporosis. Las exposiciones solares prolongadas no son necesarias.
¿Cómo disfrutar mis vacaciones al aire libre sin dañar mi piel ni preocuparme exageradamente?
Tenemos que aprender a convivir con el sol aprovechando sus beneficios y respetando su poder. No es sencillo encontrar el equilibrio justo. Hay que tomar resguardos para no sufrir quemaduras solares, broncearnos sólo ligeramente y aprovechar el sol en las horas de sombras más largas.
¿Cómo cuidar la piel y mantener el bronceado?
Tras disfrutar de los beneficios del sol con la protección adecuada, es de suma importancia hidratar, nutrir y reparar los tejidos dañados de la piel. Para prolongar el bronceado y evitar la descamación, Naturaloe te recomienda:
- Utilizar el Gel Postsolar con 98% Aloe Vera Puro. Gracias a la riqueza de nutrientes en el Aloe Vera y a sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, actúa como bioregenerador celular con propiedades refrescantes y calmantes. Simplemente apliqué el gel en cualquier parte del cuerpo, incluyendo la cara, el cuello y las manos.
- Aplicar nuestra Crema Hidratante. Su fórmula con 30% Aloe Vera puro, vitamina E y cera de abeja suaviza y revitaliza tu piel dejándola hidratada y saludable. Colocar extendiéndola con un suave masaje.
Fuente: www.cancerteam.com.ar
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