¿Cómo afecta emocionalmente la caida del cabello?
Cuando nos vemos en un espejo y percibimos la pérdida de nuestro cabello, esto
puede afectarnos emocionalmente.
Muchas personas suelen vincular la pérdida del pelo, con un deterioro de la imagen y
una disminución del atractivo personal.
Nos gustaría señalar algunos factores emocionales que suelen manifestarse en la
caída del cabello:
1) Modificación de la autoimagen y baja de la autoestima.
A medida que la persona va tomando conciencia de la pérdida de su pelo, la imagen
que tiene de si misma comienza a cambiar. Interiormente empieza a comparar,
la imagen o aspecto que tenía antes, con la imagen actual. Al no sentirse a gusto con
su nueva imagen, esto puede producirle una baja de la autoestima.
Muchas veces, suele ocurrir que al prestarle mayor atención a los cabellos que
quedan en la bañadera, peine, lavabo o pileta del baño, ropa u otro lugar, su
autoestima disminuya mucho más.
2) Sentir que cuesta más relacionarse socialmente, por miedo a la crítica o el
rechazo.
Las personas sienten una pérdida de su atractivo personal y esto las conduce a
pensar que no le van a agradar a los demás. Algunas veces, quieren dejar de salir con
otras personas, debido al temor de ser criticado por esta nueva condición.
En la sociedad actual en que vivimos, la imagen tiene un valor muy
importante. Por lo tanto, el individuo puede tener temor a sentirse rechazado, por no
estar dentro de lo socialmente aceptado. Es por eso que prefiere aislarse
o mantenerse alejado de los vínculos sociales, que ser rechazado. El ser rechazado, lo
puede relacionar con no ser querido o aceptado.
3) Genera preocupación e inquietud.
Cuando hablamos de preocupación, nos estamos refiriendo a pensar en algo que nos
puede llegar a suceder.
La palabra preocuparse, implica ocuparnos mentalmente con anterioridad de algo que
todavía no ocurrió, pero que puede ocurrir. Hay una diferencia entre preocupación,
ocupación y prevención. La preocupación es un asesino del alma, dado que
continuamente nos martilla sobre lo que puede pasar aunque ello no ocurra, sin hacer
nada al respecto. Ocuparse, significa que estoy haciendo algo para resolver una
situación, que se me presenta en este preciso momento. La prevención, es la que
permite tomar las medidas necesarias por algo que nos pueda suceder.
La ocupación implica actuar en el presente o en el aquí y ahora, la prevención es
planificar adecuadamente para un futuro, en cambio la preocupación sirve para
generar mayor nerviosismo e inquietud.
4) Nuestra Mente Parlanchina puede agigantar la situación.
Como suelo decir en mi libro Psicomeditación, todos tenemos en nuestra
cabeza un Mono Loco, que se caracteriza por saltar de rama en rama y realizar todo
tipo de monerías.
El Mono Loco o nuestra Mente Parlanchina, suele agigantar la situación y hacer de un grano de arena, una montaña.
Existen pensamientos que se caracterizan por ser muy tóxicos y son similares a una
serpiente muy venenosa. Los más comunes son:” me siento poco atractivo o
atractiva”, “nadie va a querer relacionarse conmigo”, “no puedo atraer a nadie”,
“nadie me quiere”, etc. Este tipo de pensamientos, nos pueden dañar como lo haría un
animal venenoso o ponzoñoso.
Debemos recordar que los pensamientos tóxicos, agigantan o distorsionan todo
aquello que nos está pasando de verdad.
5) Sentimientos de indefensión o impotencia.
Es muy común sentir que no podemos hacer nada ante lo que nos estás sucediendo.
Por eso suelen existir sentimientos de estar indefenso o de impotencia ante esta
nueva condición. La persona tiene la sensación de ser sólo un testigo de todo lo que le
está pasando.
6) Indicador de nuestro envejecimiento
En algunos casos, la caída del cabello es el indicador de nuestro proceso de
envejecimiento. Así como nadie puede escapar a la Ley de Gravedad
que tenemos en la tierra, lo mismo ocurre con el proceso de nacimiento, crecimiento,
reproducción, envejecimiento y muerte. Basta con observar el nacimiento de una flor,
para luego verla tanto crecer como marchitar.
Es importante consultar a los profesionales de la salud que tratan la
problemática de la caída del cabello, para que puedan determinar la causa y el
tratamiento a seguir en cada caso particular.
A continuación, desarrollaremos algunas ideas:
Psicomeditación y que pueden ser de gran ayuda en los efectos o consecuencias
emocionales de la caída del cabello:
1-Ocuparse del problema, ayuda más que preocuparse.
Vivamos más el Aquí y Ahora, sin quedar atrapados en el pasado que se fue, ni el
futuro que todavía no vino.
2-Aprender a relajar tanto el cuerpo como la mente, es fundamental.
Relajarse es dejar fluir y que cada cosa vaya ocupando el lugar correspondiente sin
ningún esfuerzo. Es como en el dormir, cuando más me esfuerzo para dormir menos
duermo.
3-Un cambio hacia una actitud más positiva, sirve para mejorar la autoestima.
Hay veces que no podemos cambiar las circunstancias que nos rodean, pero si
podemos cambiar nuestra actitud hacia aquello que nos sucede.
4-Calmar nuestro Mono Loco o Mente Parlanchina, nos conducirá a pensar,
sentir y actuar con mayor claridad.
Pensar, sentir y actuar con la mayor claridad, requiere que nuestro Mono Loco esté
sereno. Resulta evidente que cuando más tranquilo esté nuestro Mono Loco,
tendremos mayor claridad en nuestro interior.
5-La verdadera aceptación de una situación, es el primer paso para cambiarla.
Al aceptarnos verdaderamente lo que somos, nos conduce a la auténtica armonía. A
partir de ahí cualquier cambio es posible.
Roberto Tirigall
Psicólogo, Escritor y Conferencista Internacional
Website: www.robertotirigall.com
Blog: http://psicomeditacion.blogspot.com/
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